UN MERCADO BRASILEÑO QUE CRECE Y UNA ESTRATEGIA A IMITAR
Acompañando el poderoso impulso de crecimiento de la sexta economía del mundo, el mercado
de arte Brasileño crece a niveles sorprendentes.
Y esto no se trata sólo del lógico fenómeno de desarrollo de un mercado privado en un país que
crece, sino del esfuerzo mancomunado de varios sectores.
Mientras los galeristas independientes de la Asociación Brasileña de Arte Contemporáneo y
organismos Gubernamentalescomo la agencia oficial de promoción de Exportaciones- Apex- apoya
la actividad de las galerías y promociona artistas en el plano internacional para asistir a ferias y
ampliar su base de clientes, Apex invirtió en estos ítems en el período 2011-2013 un presupuesto
que supera el medio millón de dólares.
Según un reciente informe conjunto, los negocios de las galerías de arte brasileñas crecieron un
44%en los últimos dos años, mientras en 2011 las exportaciones de arte alcanzaron un récord
de 60 millones de dólares.
El mejor desempeño anterior había sido en 2009, con 38,5 millones, según datos publicados
recientemente por la agencia noticiosa APF.
El epicentro de este movimiento es – lógicamente -, la cosmopolita Sao Paulo que atrae gente de
negocios de todo el mundo y así pudo verse en la última edición de la feria SP/Arte en ésa ciudad a
mediados de Mayo, que tuvo una cifra récord de participación de más de 100 galerías, 27 de
ellas extranjeras.
Desde septiembre, además, el centro industrial y financiero de Brasil será sede de la 30 ª edición
de su ya consagrada Bienal que presentará a más de un centenar de artistas de todo el mundo.
El otro aspecto importante de este boom se dio en las recientes subastas de Arte Latinoamericano
en Nueva York donde los artistas brasileños, como Cándido Portinari a la cabeza seguido por Sergio
Camargo, Lygia Clark y Emiliano Di Cavalcanti , lograron records de siete cifras, dando un gran
impulso y llamando la atención de inversores, antes concentrados en artistas mexicanos,
venezolanos y cubanos.
En el siguiente círculo de precios de obras de artistas contemporáneos hay artistas que venden
a precios muy altos, como Beatriz Milhazes o Adriana Varejão, cuyas obras pueden llegar a cotizar
entre 500.000 y el millón de dólares.
Pero el boom del arte no es exclusivo de esos segmentos. Muchos jóvenes brasileros coleccionan
obras desde 500 dólares que serán, cuando menos algunos, artistas de circuito, lo que asegura la
rentabilidad de la inversión en el mediano plazo y aún, mas importante que eso, que se está formando
una generación de coleccionistas que ve más la necesidad de tener un contacto personal con el arte
que de especular financieramente ,lo que agrega - sin duda- el valor de retorno más alto que el arte
puede sumar: el placer y el alimento del espíritu.
Fernando Esperon
