LA REVOLUCIÓN ONLINE EN EL MERCADO DEL ARTE
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En la última década, la actividad incorporó la modalidad
online para sus transacciones, de hecho, la de mayor crecimiento
y sin duda alguna, la mayor dinamizadora de ventas para el arte
a nivel global de toda la historia.
Las maneras son variadas, aunque a primera vista , la compra
directa a través del ordenador no parecería mover cifras o
porcentajes significativos en comparación a otras modalidades.
Sí lo que resultó modificado es el hecho de que gracias a internet,
la capacidad ilimitada de almacenamiento de imágenes y
el mejoramiento constante de las cámaras de los teléfonos
celulares, cambió la forma de vender obras de arte.
Una foto, tomada y enviada en el acto para alguien que conoce
la obra del artista, puede significar una venta cerrada al instante,
la visualización de una obra enviada a un interesado, en comprar
obra para decorar una casa, significa compartirlo con su familia y
que haya un acuerdo también inmediato.
Lo mismo ocurre con arquitectos y decoradores, de hogares
y empresas, como en las formas online de comercialización
(subastas, galerías virtuales de venta y comunicación).
Toda la operatoria, al igual que en los servicios se sintetizó y
comprimió en esa realidad paralela que es la web, donde se
cierran acuerdos, se transfieren dineros y se sigue la evolución de
los artistas además de buscar en qué estado de sus carreras, logros
y evolución de precios se encuentran. La información de todo
el mundo nos llega a una velocidad que Imprime un ritmo de
operaciones vertiginoso.
No debemos perder de vista, por otra parte, que la reticencia a
comprar online obras de arte en Argentina no es solamente
en este rubro. El público compra por Internet menos que en los
países centrales. En todo caso, la necesidad de ver la obra
en directo es más que comprensible, aunque con el tiempo las
modalidades, como siempre, nos sorprendan.
Fernando Esperon
