LA REVOLUCIÓN ONLINE EN EL MERCADO DEL ARTE

Publicado: 01/08/2013 00:00

LA REVOLUCIÓN ONLINE EN EL MERCADO DEL ARTE

 

En la última década, la actividad incorporó la modalidad

online para sus transacciones, de hecho, la de mayor crecimiento

y sin duda alguna, la mayor dinamizadora de ventas para el arte

a nivel global de toda la historia.

 

Las maneras son variadas, aunque a primera vista , la compra

directa a través del ordenador no parecería mover cifras o

porcentajes significativos en comparación a otras modalidades.

 

Sí lo que resultó modificado es el hecho de que gracias a internet,

la capacidad ilimitada de almacenamiento de imágenes y

el mejoramiento constante de las cámaras de los teléfonos

celulares, cambió la forma de vender obras de arte.

 

Una foto, tomada y enviada en el acto para alguien que conoce

la obra del artista, puede significar una venta cerrada al instante,

la visualización de una obra enviada a un interesado, en comprar

obra para decorar una casa, significa compartirlo con su familia y

que haya un acuerdo también inmediato.

 

Lo mismo ocurre con arquitectos y decoradores, de hogares

y empresas, como en las formas online de comercialización

(subastas, galerías virtuales de venta y comunicación).

 

Toda la operatoria, al igual que en los servicios se sintetizó y

comprimió en esa realidad paralela que es la web, donde se

cierran acuerdos, se transfieren dineros y se sigue la evolución de

los artistas además de buscar en qué estado de sus carreras, logros

y evolución de precios se encuentran. La información de todo

el mundo nos llega a una velocidad que Imprime un ritmo de

operaciones vertiginoso.

 

No debemos perder de vista, por otra parte, que la reticencia a

comprar online obras de arte en Argentina no es solamente

en este rubro. El público compra por Internet  menos que en los

países centrales. En todo caso, la necesidad de ver la obra

en directo es más que comprensible, aunque con el tiempo las

modalidades, como siempre, nos sorprendan.

 

Fernando Esperon