“A NIVEL MUNDIAL, LA INVERSIÓN EN ARTE SE SOLIDIFICA”
El mes de Febrero creó una explosión en Londres donde se vieron
récords en el mes más brillante para el mercado del arte en mucho tiempo.
Los dos gigantes de la subasta, que siempre lograron sus mayores
marcas en las salas neoyorkinas, acaban de ser testigos de una seguidilla de
récords que reactualizaron los meteóricos precios de otros años.
Los Modernos e Impresionistas, vendieron en Sotheby’s por valor de u$s 280
Millones, los Surrealistas por u$s 25 Millones, y los Contemporáneos u$s 225
Millones. Mientras que en Christie´s, las cifras de Contemporáneos llegaron a
u$s 202 Millones, los Modernos e Impresionistas a u$s 157 Millones
y las ventas de los surrealistas superaron por un sorprendente amplio margen
(tres veces) a su competidor, al llegar a u$s 102 Millones.
Ésto indica, además de que el Surrealismo está siendo puesto “en
carrera” por las subastadoras, Londres se acerca, (y en algunos casos supera)
las cifras neoyorkinas. Si bien podría decirse que hay una curiosa reiteración
de actoresen este singular escenario, es también cierto que si de compradores
se trata, se van incorporando nuevos participantes, que provienen de diversos
rincones del planeta.
En cuanto los artistas, los nombres que baten los récords se repiten y van
subiendo paulatinamente algunos nuevos, que habitan por el momento las
franjas más modestas.
Todo esto sucede en un momento donde el Euro cae con respecto al dólar, el
petróleo está en uno de sus niveles históricos más bajos y el arte se transforma
en un refugio más que atractivo para inversores de todo el mundo.
Como sea, los precios de ocho cifras, que para algunos no eran más
que producto de una burbuja, se mantienen ya casi a lo largo de más
de una década, y las inversiones en arte de países productores de petróleo
para fines privados y públicos son enormes.
Ya no se trata de si el arte es una inversión segura, puesto que esto ya es
reconocido - se trata de que si en este convulsionado mundo, plagado de
incertidumbre, desigualdad y violencia, el arte se ha convertido en el único
refugio que supera – aun en rentabilidad - a bonos, monedas y commodities
en muchas de sus formas y de si crecerá - al menos en los países donde la
actividad sea estimulada y no perseguida o agobiada – hasta límites que hoy
se nos ocurren impensados.
Fernando Esperon
